Para la empresa de coworking, el modelo de oficina debe estar pensado como un espacio de conexión, inspiración y pertenencia, capaz de fortalecer la cultura corporativa y favorecer nuevas dinámicas de colaboración. La incorporación de elementos propios del sector hospitality permite crear espacios más cómodos, humanos y centrados en la experiencia de las personas
El auge del teletrabajo y los modelos híbridos han transformado la manera en la que las personas se relacionan en la oficina. Durante años, estos espacios se diseñaron con un enfoque principalmente funcional y orientado a maximizar la ocupación. Sin embargo, las empresas empiezan a replantear el entorno de trabajo y lo conciben cada vez más como una herramienta estratégica, con impacto directo en la forma en que los equipos trabajan, colaboran y se sienten dentro de la organización.
Bajo esta premisa, Cloudworks, la empresa de coworking fundada en 2015 en Barcelona, impulsa una nueva concepción del espacio de trabajo: entornos diseñados para combinar bienestar, diseño, flexibilidad y sentido de comunidad en una experiencia laboral más humana y estimulante.
Para la compañía, la oficina del futuro debe convertirse en un lugar capaz de generar conexión, inspiración y pertenencia; una experiencia que trascienda la mera funcionalidad del trabajo diario. «La oficina ha dejado de ser una obligación para convertirse en un destino con valor añadido. Hoy las personas acuden a estos espacios buscando interacción, energía colectiva y experiencias compartidas», señala Maria Cadena, Head of Architecture de Cloudworks.
En esta línea, diversos estudios del sector, como «Beyond the desk: How to design offices that draw employees in» de CBRE, apuntan a que las principales motivaciones para acudir a la oficina están cada vez más vinculadas a la colaboración, las reuniones presenciales o la interacción social entre equipos, mientras que el trabajo individual va perdiendo relevancia dentro del entorno físico.
Bienestar y productividad: dos conceptos inseparables
Frente a modelos tradicionales marcados por la estandarización y la densificación de los espacios, el diseño de oficinas evoluciona hacia entornos más humanos, versátiles y pensados para acompañar distintos ritmos, dinámicas y formas de habitar la oficina.
En este contexto, Cloudworks defiende que el bienestar no es incompatible con la productividad, sino precisamente uno de los factores que la potencian de forma directa. Aspectos como una buena acústica, la ergonomía, la iluminación natural, el confort térmico o la reducción de la fatiga cognitiva influyen directamente en la capacidad de concentración, creatividad y colaboración de las personas.
«Un entorno que reduce distracciones y sobreestimulación permite trabajar mejor», apunta Maria Cadena. Y es que el diseño de la compañía entiende «la productividad como capacidad de facilitar foco, creatividad y colaboración».
Además, los nuevos espacios incorporan materiales naturales, texturas cálidas y soluciones de iluminación y acústicas pensadas para crear atmósferas más equilibradas y confortables. La presencia de elementos de biofílicos, junto a zonas adaptadas a distintos usos y momentos de la jornada, contribuye a construir una experiencia espacial más acogedora y sensorial.
La adaptabilidad también forma parte esencial de esta nueva arquitectura del trabajo. Para ello, Cloudworks apuesta por mobiliario modular, particiones móviles y configuraciones versátiles que permiten transformar los espacios con facilidad y responder a las necesidades cambiantes de empresa y equipos.
La oficina como espacio de comunidad
Más allá de la funcionalidad, Cloudworks reivindica el valor social del espacio de trabajo y el papel del coworking como catalizador de conexiones y relaciones profesionales. En este sentido, el diseño busca favorecer el sentimiento de pertenencia, dando lugar a conexiones informales, encuentros espontáneos e interacción entre profesionales a través de zonas comunes, áreas polivalentes o circulaciones pensadas para fomentar la relación entre equipos y personas.
Ahora, como señala la Head of Architecture de Cloudworks, «el valor ya no está únicamente en disponer de una mesa o conexión, sino en acceder a un ecosistema que impulsa oportunidades, aprendizaje e intercambio profesional».
Cada vez más empresas rediseñan sus oficinas e incorporan elementos propios del sector hospitality para crear espacios más cómodos, humanos y orientados al bienestar de las personas. Este cambio impulsa un modelo de oficina premium que abandona la estética corporativa fría y homogénea para crear entornos con identidad pensados para favorecer el bienestar, la inspiración y la conexión entre personas.
El fin de las oficinas rígidas y despersonalizadas
Según Cloudworks, el diseño de oficinas continuará avanzando hacia modelos más personalizados, experienciales y alineados con las nuevas expectativas de los profesionales. En paralelo, las oficinas tenderán a configuraciones más fluidas y dinámicas, alejadas de las distribuciones uniformes y de los espacios impersonales que durante años definieron el entorno corporativo tradicional.
Para Cadena, «el diseño de oficina influye directamente en la atracción y retención de talento, porque hoy el espacio físico forma parte de la propuesta de valor de una empresa».
En este contexto, la oficina deja de entenderse únicamente como un lugar de trabajo para convertirse en una extensión de la cultura, la identidad y la experiencia que las empresas ofrecen a sus equipos.





